PARÍS.- Uno es considerado unánimemente como el mejor de la historia sobre polvo de ladrillo; el otro admite ser el eterno jugador en "segundo plano". Rafael Nadal y David Ferrer jugarán la primera semifinal de Roland Garros. A continuación y sin pausa, vendrá la segunda entre quienes, hace un año, protagonizaban uno de los mejores partidos que se hayan visto en 2011: hoy el serbio Novak Djokovic y el suizo Roger Federer se volverán a encontrar en las semifinales del Abierto francés.

Nadal viene triturando rivales y no cedió un set, mientras que Ferrer recién dejó un parcial en el camino ante el británico Andy Murray en los cuartos de final. "Es el mejor de la historia en polvo de ladrillo", dijo Ferrer sobre Nadal, con quien tiene una clara desventaja de cuatro triunfos y 15 derrotas en sus 19 duelos. Por su parte, Ferrer admite que él mismo siempre ha estado en segundo plano y que se siente cómodo. "Yo soy de pocos titulares", bromeó. Pero es su entrenador Javier Piles, sin embargo, quien dejó flotando el dato clave que puede inclinar la balanza a favor de su pupilo: "debe tener un cambio mental".

En tanto, del otro lado, Djokovic llega a semifinales caminando al borde de la cornisa. En octavos de final remontó dos sets ante el italiano Andreas Seppi y en la ronda siguiente debió salvar cuatro match points para superar al francés Jo-Wilfried Tsonga.

Federer también avanzó con angustia. Salvo en su debut, el suizo dejó sets en el camino en todos sus partidos. Y en cuartos de final levantó una desventaja de dos parciales ante Juan Martín del Potro. El historial pone a Federer al frente del serbio con un ajustado 14-11. (DPA-Especial)

Maria fue de la incertidumbre al N° 1 

"Hace unos años no sabía si iba a volver a jugar profesionalmente", comentó Maria Sharapova luego de vencer a la checa Petra Kvitova por 6-3 y 6-3. La victoria no sólo le dio el pase a la final de Roland Garros, también le permitirá desde el lunes ser otra vez la número uno del ranking mundial. "Fue un largo regreso. Tuve muchos días de frustración sin la certeza de saber si iba a volver alguna vez. Pero cuando uno mira atrás y recuerda el trabajo que hizo y los momentos más duros puede decir que todo valió la pena", afirmó la rusa que en 2008 estuvo por última vez en la cima. Sharapova desplaza así a Victoria Azarenka del primer puesto, lugar que la bielorrusa ocupaba desde el último Abierto de Australia, que ganó.

Sharapova parte como favorita en la final de mañana ante la italiana Sara Errani, número 24 del mundo. Errani alcanzó su primera final de Grand Slam, dos años después del sorpresivo título conseguido por su compatriota Francesca Schiavone en París. La italiana, que venció a la australiana Samantha Stosur por 7-5, 1-6 y 6-3, luego de ganar, de inmediato soltó la raqueta, se tiró de espaldas sobre el polvo de ladrillo de la cancha Philippe Chatrier y estalló en llanto. "No tengo palabras. Es un sentimiento increíble, quiero agradecerle a todos. No puedo creer que estoy en la final", apuntó emocionada.